Las dos comparecencias recientes de Andrés Manuel López Obrador no pueden pasarse por alto: la primera, el pasado domingo 18 de marzo, en que, al lado de Marcelo Ebrard, expone sintéticamente su plan de seguridad para el país; la segunda, el miércoles 21 de marzo, con motivo de su registro en el Instituto Federal Electoral (IFE) como candidato presidencial de las izquierdas para las elecciones de julio.
Ambas circunstancias muestran a López Obrador con una calidad de político maduro y experimentado, y seguro en los pasos que va efectuando como candidato presidencial, y acerca de la visión de conjunto que tiene del país que se propone gobernar.