Diecisiete días antes de que lo asesinaran –hace ya 17 años--, Luis Donaldo Colosio pronunció el memorable discurso en el que compartía su visión del país.
En 1994, el malogrado candidato presidencial priísta veía “un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso…”. Ese México no ha cambiado.
“Yo veo un México de campesinos que aún no tienen las respuestas que merecen. He visto un campo empobrecido, endeudado, pero también he visto un campo con capacidad de reaccionar, de rendir frutos si se establecen y se arraigan los incentivos adecuados”, decía Colosio el 6 de marzo de 1994, pero igual podría repetirlo hoy cualquiera que se preocupe por los problemas agrarios.
