Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) formaron ayer una cruz humana en la plancha del Zócalo, con el fin de llamar la atención del papa Benedicto XVI sobre el hecho de que 44 mil trabajadores fueron despedidos por el gobierno de Felipe Calderón, y pedir su intervención para lograr una solución justa a esta problemática.